Oslo, part three: a new city

March 12, 2014

Depending on the area, the city is completely different and new. That was the most exciting thing for me. In just a few minutes, you can be discovering the life and work of Munch in a museum, buying some Christmas presents in a huge and decadent square, starting a conversation with a kind woman in a refined residential neighborhood, or having something to drink in a cafe full of young people in Grünerløkka. That afternoon, bus number thirty took us from Nationaltheatret to Bygdøy and we were pleasantly surprised by Oslo for the umpteenth time. Despite Bygdøy is a peninsula with an intense tourist activity ― specially near the Norsk Folkemuseum ―, late in the afternoon it becomes a very peaceful place, exuding charm with all that trees and small wooden houses. I had heard that Oslo is a grey and sad city, but those days I realized that it is simply a place that don’t want to be immediately judged: if you open your arms with confidence and carefulness this capital city, being as multifaceted as it is, will show you its most wonderful side.

Lo que más me sorprendía era que, dependiendo de la zona, la ciudad se me antojaba completamente diferente y nueva. En cuestión de minutos uno podía estar conociendo la vida y obra de Munch en un museo, comprando regalos navideños en una plaza grandiosa y decadente, entablando conversación con una amable señora en un impecable y carísimo barrio residencial o escuchando risas en un café abarrotado de estudiantes en Grünerløkka. Aquella tarde, el autobús número treinta nos llevó desde el teatro nacional hasta Bygdøy y por enésima vez Oslo nos sorprendió. Y es que, a pesar de tratarse de una península muy activa turísticamente hablando ― sobre todo alrededor del museo folklórico ―, a última hora del día se transforma en un territorio tranquilo que derrocha encanto gracias a sus casitas de madera desperdigadas en plena naturaleza. Había oído decir que Oslo es una ciudad triste y gris, pero en aquellos días me di cuenta de que sencillamente es un lugar de segundas impresiones: si abres los brazos prudentemente la capital noruega, polifacética y maravillosa, acaba presentándose a sí misma.

2 comments: